Diputación de Cáceres y Fundación Atrio avanzan en su “Proyecto Acorde”, con la música como instrumento para promover el bienestar emocional

- El presidente de la Diputación vive una de las jornadas de este proyecto en la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de la Luz, de Malpartida de Plasencia.
- Se alcanza ya a más de mil personas en la provincia, 13 colegios y 37 centros de mayores y atención a personas con discapacidad.
Suena “Tengo el corazón contento”. Una bienvenida que dará paso a las distintas actividades, como la de coordinación de movimientos al ritmo de la obra “Passacaglia”; la de generación de sonidos rítmicos con instrumentos de percusión, sobre piezas como “El Gato Montés”; la de ejercicios de expresión corporal y sencillos bailes al son de pasodobles o la actividad de canto grupal evocando recuerdos a través de la música, por ejemplo, de Nino Bravo.
Así se ha ido desarrollando, este miércoles, la mañana en la Residencia Geriátrica Nuestra Señora de la Luz de Malpartida de Plasencia, donde la Diputación de Cáceres, a través del convenio que mantiene con la Fundación Atrio, desarrolla el “Proyecto Acordes”. Una iniciativa, que se está llevando a cabo en 13 colegios y 37 centros de mayores y atención a personas con discapacidad de la provincia, con el fin de utilizar la música como herramienta para promover el bienestar, el aprendizaje y la inclusión social.
Una sesión, además, que ha podido presenciar el presidente de la institución provincial, Miguel Ángel Morales, que ha asistido acompañado del presidente y del gerente de la Fundación Atrio, José Polo y Miguel Galán.
Miguel Ángel Morales ha reiterado, como ya hizo en su día, al comienzo de este proyecto, “los beneficios de la música para estimular, a través de ella, el desarrollo cognitivo, emocional y social, tanto de las personas mayores como de los más pequeños, además de que ayuda a fomentar valores de inclusión, de creatividad y de resiliencia en la comunidad”.
Unas palabras que ha corroborado José Polo, quien ha manifestado su satisfacción porque “comprobamos que no nos hemos equivocado, que estamos haciendo lo que hay que hacer, y realmente es fantástico escuchar y ver la mejora que tienen”, por lo que ha agradecido el apoyo de la institución, “con lo que demostramos que el dinero vuelve a la gente y entre todos podemos hacer grandes cosas”.
Así, ha sido una mañana en la que un grupo de mujeres y hombres, acompañados en todo momento por la terapeuta Lucía González, han ido recordando letras y músicas, han seguido su ritmo con instrumentos, han cantado y bailado, a la vez que han ejercitado manos y pies. “La música es importantísima, la música es vida, es clave para despertar los recuerdos y de ella obtenemos un beneficio físico, emocional social -ha explicado Lucía González- porque, al final, cantan juntos, hablan, ríen… Es, sin duda, alegría”.
Alcance del proyecto
Actualmente, el proyecto llega a 1.053 usuarios, entre niños y niñas, personas mayores y personas vulnerables, de colegios y centros de ocho localidades: Plasencia, Navalmoral de la Mata, Arroyo de la Luz, Trujillo, Malpartida de Plasencia, Moraleja, Majadas y Coria.
Es a través de la música, como herramienta educativa y terapéutica, como se trabaja para mejorar la calidad de vida de estas personas, utilizando, además, una metodología adaptada.
Así, las líneas de actuación son dos:
1. Música Creativa
Programa gratuito dirigido a niños y niñas de 4 a 6 años en colegios públicos.
Se desarrolla mediante juegos musicales, exploración rítmica, canto y creación colectiva.
Favorece la creatividad, la atención, la coordinación, la memoria auditiva y las habilidades sociales.
Emplea una metodología propia inspirada en los métodos Kodály y Suzuki, basada en la escucha activa, el aprendizaje mediante el juego y la práctica instrumental.
2. Música para el Bienestar
Sesiones musicales gratuitas de 60 minutos dirigidas a personas mayores, personas con discapacidad y otros colectivos vulnerables.
Se realizan en residencias, centros de día, centros ocupacionales y asociaciones.
La intervención se adapta a las capacidades y necesidades de cada grupo, siguiendo un enfoque centrado en la persona.






